ESE EJÉRCITO QUE VES.
Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás,
tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos.
Poetas Muertos
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6/10/11

Jaime Milans del Bosch


Jaime Milans del Bosch y Ussía y su papel en el 23-F

D. Jaime preside un desfile en Alcoy pocos días antes del 23-F. Yo participé con mi Escuadrón del Grupo Ligero entonces allí ubicado.

Amparo Portolés. Madrid.
http://www.diarioya.es/content/jaime-milans-del-bosch-y-uss%C3%ADa-y-su-papel-en-el-23-f

Muy Sr. Mio:
Como Viuda del Teniente General D. Jaime Miláns del Bosch y Ussía, le escribo esta carta en relación con la serie “23 –F: El día más difícil del Rey”, emitida en la cadena de televisión TVE -1 los pasados días 10 y 12 de febrero de 2009.
Estimo que en dicha serie no se recrean con rigor y fidelidad aquellos delicados episodios. En concreto, la caracterización que se hace de mi marido no responde en absoluto a la manera de ser y de comportarse del entonces Teniente General ya que le atribuye actuaciones, expresiones y gestos que no responden a la realidad de los hechos probados y cuya divulgación supone una difamación que le puede hacer desmerecer en la consideración ajena, afectando dicha caracterización a su reputación y buen nombre.
En concreto, la divulgación de dicha imagen ha causado un importante daño moral a su memoria y un grave perjuicio a su familia, constituyendo una intromisión ilegítima en el ámbito protegido por el derecho fundamental al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen, garantizado en el art. 18 de nuestra Constitución.
Por todo ello, y en ejercicio del derecho de rectificación regulado en la Ley Orgánica 2/1984, de 26 de marzo, envié el pasado día 19 de febrero una carta al Director de RTVE con el ruego de que difundieran, en espacio de audiencia y relevancia semejantes a la de la emisión de la mencionada miniserie, la siguiente información:
“Solo el Teniente General Don Jaime Miláns del Bosch y Ussía, hombre de honor y palabra, supo las razones profundas de su implicación en los acontecimientos del 23–F., cuando apenas le faltaban unos meses para jubilarse. Pero la lealtad a la Monarquía y el convencimiento de que participaba en una solución de carácter institucional posiblemente formen parte de una explicación plausible de su actuación en aquellos acontecimientos, actuación que siempre estuvo marcada por el respeto a la dignidad de las personas y de las instituciones”.
Habiendo transcurrido más de un mes desde el envío de la mencionada carta sin que RTVE haya divulgado la rectificación solicitada, le ruego que publique esta en el Diario de su dirección.
Agradeciendo de antemano la atención que preste a estas líneas, atentamente le saluda,

Amparo Portolés Balaguer, Vda. de Miláns del Bosch

Pocos días después de este desfile, fue el 23-F. Yo tuve que tomar Alcoy con mi Escuadrón. Todo se desarroyó sin el más mínimo incidente. La tropa de reemplazo un 10, de mis Oficiales y Suboficiales, cualquier cosa que dijera sería poco, en lo que se refiere a su sentido de la disciplina, competencia profesional, y sentido del honor.
Cuando pasó todo, estuve casi un mes sin poder pagar una copa en Alcoy; donde iba estaba invitado.

José V. Ruiz de Eguílaz y Mondría

4 comentarios:

José Antonio dijo...

Hay cosas que duelen en el alma; pero, a la vez, algunas de tales cosas te llenan de satisfacción moral y te traen recuerdos de esos que te entusiasman y te impulsan a seguir sin desmayo en el servicio a Dios y a la Patria, a seguir en defensa de la verdad de España y de sus héroes y de sus hombres honrados, que son utilizados por los sicarios del insulto (que viven mediante su miserable servicio a la política antinacional) y por los “tontos útiles” (que no cobran por ser marionetas en la política antinacional).

Así, hoy toca que nos duela en el alma y, a la vez, que tengamos motivos de entusiasmo y renovado afán de servicio conforme a lo dicho en el párrafo anterior. Hoy nos es dado conocer en Cajón de Sastre una ya algo antigua petición de respeto, de la Excma., Sra., Dª. Amparo Portolés Balaguer, viuda del Teniente General Jaime Milans del Bosch y Ussía, petición de respeto para la memoria de su fallecido esposo, e implícitamente para el Ejército y sus integrantes.

En este momento no dispongo de tiempo para más extenderme en el tema; por ello y en solidaridad con Dª. Amparo y con el General Milans (de quien tan excelentes recuerdos guardo), me limito, por ahora, a reproducir la oración del soldado ultrajado:

SOLEDAD DEL SOLDADO ULTRAJADO

¡Me duele el ultraje alevoso y difamador
que, estando yo muerto, se hace contra mi honor!
Pero fui soldado de mi Patria y ¡estoy orgulloso de mi pundonor!
Si el ultraje que se hace contra mí,
el ultrajar a mi Patria tiene como fin,
entonces, el dolor de mi Patria es mi mayor dolor.
¡Entonces, el dolor de mi Patria ultrajada es mi único dolor!
- - -
¡Me asfixia la soledad que sufre la Patria, cuando la abandona un desertor!
Pero mientras la Bandera de la Patria florezca con el de sus demás hijos sincero beso prometedor,
sé que la Patria, que es Madre agradecida y fuerte,
con su maternal abrazo y un beso en la frente,
a cada uno le inculcará fe, esperanza y valor.
- - -
Ahora, yo, antiguo y eterno soldado español,
con mi esperanza puesta en el inapelable Juicio de Dios
y aunque sea, por desertores o personas engañadas, ultrajado,
Digo:
¡Juro por Dios, estar siempre en disposición de servir hasta morir,
para todo lo que Dios, la Patria, el Pueblo español y quienes me ultrajan necesiten de mí!

José Antonio Chamorro Manzano
XVI Promoción A G M

Javier de la Uz dijo...

Poco puedo añadir de este General y Señor, que en paz descanse. Solamente que me impresionó su personalidad militar y calidad humana, cuando tuve el honor de visitarlo en la Academia de Artillería en Fuencarral, a los pocos meses del 23 F.

José Antonio dijo...

Chevi, esa arrogante prenda de cabeza que luces en aquel desfile, como tú bien sabes tiene su historia. Y, por si entre nuestra respetable grey lectora hay quienes desconocen esa historia, haré un breve bosquejo sobre ella.

Hacia finales de 1974, ascendía a General de División el General Milans, que había mandado durante cinco años la Brigada Mecanizada XI, de la División Acorazada nº 1 (Brunete). Quien suscribe pertenecía como capitán al Rgto., de Infª., Saboya nº 6, de esa Brigada. Dado el carácter de afable compañerismo del General para con todo el personal de su Brigada, oficiales, suboficiales y tropa, y aunque su celoso respeto por la Institución y sus reglas le hicieran parecer distante y riguroso en los actos del servicio, en los actos informales posteriores gustaba de entremezclarse y charlar distendidamente con todos, en especial con los que veía más modestos o tímidos (a quien suscribe, recién llegado a la Unidad, le pidió por favor que no le diese el tratamiento de V. E., en una de aquellas charlas; y, como broma, añadió para todo el corrillo “pero que no se le olvide a nadie dármelo en los actos formales”).

Pues tras una de tales charlas, con el coronel y los jefes de batallón de mi regimiento, y cuando ya se sabía seguro que estaba propuesto él para el ascenso a divisionario y de que se le asignaría el mando de la División, se empezó a extender el rumor de que había dicho que estaba madurando el proyecto de cambiar la prenda de cabeza en toda la división. Quería cambiar las vigentes, por boina; y pedía sugerencias.

Aquello supuso una verdadera conmoción entre todos los de la Brunete. Hay que tener en cuenta que por entonces íbamos de uniforme a todos lados. Hubo división de opiniones; la mía estaba entre las contrarias al cambio, y más cuando empezaron a circular los primeros prototipos.

Luego, se decía que sólo afectaría el cambio a las unidades acorazadas y mecanizadas; y como mi regimiento era motorizable, deje de interesarme por el tema, Además, a finales de 1976 cambié de destino, y ya no sé más. Pero creo que quién tiene que saberlo todo es Gran Jefe Ricardo Pardo Zancada.

José Antonio Chamorro Manzano
XVI Promoción A G M

Juan Salafranca dijo...

Aquel 23 de Febrero yo lucía la misma uniformidad que Chevi en la foto, pues estaba destinado en el Batallón de Carros del "España" 18. Unos años antes destinado en otro Batallón de Carros, esta vez del "Alcázar de Toledo" 61 y de alumno del Curso de Equitación, me presente con esa prenda de cabeza a una prueba por parejas en que formaba equipo con Manolo de la Esperanza que me echó un buen "chorreo" hasta que alguien le aclaró que esa era la uniformidad que me correspondía.
Por cierto, en ambas ocasiones, estaba a las órdenes de D. Jaime Milans del Bosch a quien, por la lesión de su hijo Juan, amigo y compañero de curso, tuve ocasión de conocer muy bien y de quien guardo el mejor recuerdo como militar íntegro y patriota sin tacha.